Jardín

Cornejo


Cómo y cuánto regar


El cornejo (Cornus mal) es un hermoso árbol pequeño que crece naturalmente en la naturaleza. Su templado rústico y robusto lo hace adecuado para todos los climas, desde rígidos, puramente invernales, hasta secos y bochornosos. Por esta razón, el Corniolo no es un árbol que necesite riego constante o particularmente cuidadoso, a menos que ocurran períodos de sequía prolongada. Esta consideración solo se aplica a la planta adulta, que ya ha estado en tierra por algún tiempo. Recién plantado y durante el primer año de vida, el Corniolo debe regarse regularmente, especialmente en primavera y verano. Riego una vez por semana, el árbol tiene garantizada la cantidad correcta de agua necesaria para sobrevivir y prosperar. Del mismo modo, el suelo donde plantar el Corniolo debe ser rico en agua y bien hidratado: esto permitirá obtener una floración más bella.

Cómo cultivarlo



El cornejo es una planta originaria del sur de Europa y Asia Menor. Como adulto, alcanza dimensiones que oscilan entre dos y seis metros de altura, llegando a los ocho muy raramente. Cultivada en el pasado también para carnelians, pequeñas bayas rojas comestibles de las que se extrae un jugo muy dulce, hoy se considera principalmente una planta de jardín ornamental: en forma de seto o solo, el Corniolo embellece espacios verdes gracias a los sugerentes colores de ramas y flores. En general, este árbol está plantado con un injerto de semillas, aunque también es posible proceder con la técnica de esquejes y retoños. El momento ideal para plantar la semilla es el otoño. La poda, en cambio, tendrá que hacerse en los meses de invierno, antes de que florezcan las flores: deberá proceder cortando las partes dañadas o dañadas de las ramas, sin alterar la forma natural del follaje.

Cómo y cuándo fertilizar



Dado que el Corniolo es una planta de flores y frutas, para obtener carnelianos más grandes y jugosos, es aconsejable no olvidar la importante fase de fertilización. En otoño, aproximadamente cada dos años, es necesario enriquecer el suelo con un fertilizante orgánico (estiércol), o rico en minerales como el de liberación lenta. Este tratamiento ayudará al árbol no solo a dar fruto al final de la primavera, sino también a florecer con mayor intensidad en febrero. Para proceder con la fertilización, la capa superficial de tierra alrededor del tallo se moverá y levantará ligeramente. Después de eso, esparciremos el estiércol (unos quince kilogramos), con la ayuda de una pala. Al enriquecer el suelo con minerales y sustancias nutritivas, el Cornel se desarrollará de la mejor manera.

Cornejo: exposición, salud y enfermedades



Al decidir cultivar un árbol Corniolo, se debe tener cuidado al elegir dónde colocarlo: lo ideal es encontrar un área del jardín o huerto que esté bien expuesta a la luz solar. Si el espacio verde donde se ubica Corniolo se encuentra en un área con un clima extremadamente cálido y sofocante, puede optar por colocar el árbol en un lugar solo parcialmente sombreado. En cuanto a los aspectos más relacionados con la salud, el Corniolo tiene un temperamento robusto que lo hace particularmente inmune al ataque de parásitos. Sin embargo, sufre los ataques de Cocciniglia y otros insectos similares, además de ser víctima de algunos tipos de tumores y hongos. En caso de que el árbol muestre síntomas de ataques parasitarios o similares, será necesario intervenir con puntualidad.